sábado, 15 de septiembre de 2012


Estos días sin ti han sido más que eternos.. No sabes la falta que me haces mi lunero, cada día, cada mañana, cada tarde, pienso en cuando será que se acabe todo esto que estamos pasando.. Me hace mucha, muchisima, infinita falta mi amor y quiero que estés en las calles, siendo el mismo de siempre, pero ya más juicioso por favor,  no queremos que vuelvas a pasar por ese lugar tan repugnante... Mi milo hermosoooo, te amooooooooooooooooooo y aunque ya no tiene casi sentido ver las lunas sin tiiiiiiiii, es bonito recordar que algún día las vimos juntos y eramos muy felices.. Me hace falta tu sonrisa, tus abrazos y esos pikos tan shimbitas mi amorrr.. Hoy escribo esto, porque estoy mal, no creí que en un día especial me iba a dar tan durooo, no sabes todo lo que te amoo bby, no sabes lo que esta distancia a producido en mi vidaaa, te cuento que voy a trabajar, voy a trabajar para mandarte cositas, para que estés bienn mi amorr, para que puedas comer bienn y comprarte maricaditas... Te extrañoooo milooooooooo te extraño infinitamenteee, mi corazón está en pedacitos solo por tiiii, eres el niño que más quiero en esta vida y el que siempre voy a esperar acáaaaa, porque tenemos miles de sueños por cumplirrrrrrrrrrr... TE AMOO CORAZÓNNN DE MELONNNNNNNN MI UNICOO  LUNEROOOOOOOO!!!!!!


Ojalaa no te olvidesss que desde la carcel, todos te queremos, todos te apoyamosss, somos tu club de fansssssssssss    

lunes, 10 de septiembre de 2012

De vicios conozco muchos, tuve algunos, pero el más fuerte fue una persona, todo empezó con una pregunta básica "¿puedo ir a tu casa?" Yo no sabía lo crucial que podría ser un sí. Probé por primera vez lo que eran las drogas, y por drogas me refiero a besos, porque así eran, envolventes, excitantes, suaves, llenos de palabras, falacias o no, pero eran palabras de amor. Tenían todo lo que podría te
ner un beso perfecto, ese día nos besamos durante tres años o más. La historia fue avanzando y creciendo como un cáncer, dañándonos y destruyéndonos, no tenía casi nada bueno. Hubo tantos líos de por medio, ni siquiera encontraba una rehabilitación eficaz, no había forma de salvarse. Pero a pesar de todo eso, más me gustaba. Más adictivo era. Estaba drogada con su olor, impregnada de sus besos, extasiada de coitos y abrumada de caricias. Un "sí" letal, me llevó al abismo de la desdicha, de la adicción, y finalmente de la desolación.
Es que ser soltera implica muchas cosas, entre esas sentir un vacío abrumador y confuso cuando voy en el metro y veo a una gordita nada agraciada, feliz besando a su novio guapo. Y me reclamo y pienso ‘okey, yo también tengo algo de sobre peso, pero si ella tiene novio, por qué carajos yo no?’ ¿no soy chévere? y la autoestima empieza en declive -otra vez.Suficiente tengo con conocer a algún tipo q
ue momentáneamente parece perfecto y entrar en el dramático debate interno de besarlo o no. Besarlo por querer besarlo y porque me da la gana de besarlo y porque me gusta besar. O no besarlo para que vuelva y aparezca y llame y esos juegos culos y todas las estupideces morales en las que nunca he creído. Además de lo del besito, estar soltera implica querer una noche de pasión porque hace mil y una noche no tengo y no poder hacerlo por las mismas razones del beso o por no tener que despertarme en una cama ajena sin saber qué demonios hacer. Por no querer abrir los ojos y mirarlo y decirme ‘qué hiciste estupidita, si algo querías que surgiera aquí, dalo por perdido’. Y por eso, entre vergüenza y rabia y reclamo conmigo misma querer salir de ahí sin que él se dé cuenta, y no entender cómo funciona ese edificio y ver a todo el vecindario mirando cómo parezco una roedora con los zapatos en la mano, el vestido sexy de la noche anterior, el maquillaje corrido y el, ‘sí, amanecí con alguien y tengo vergüenza’ en la frente. 
Si no parecen razones suficientes para entender que ya bastante tengo con lidiar con mi valiente soltería, tengo más. Conocer al tipo que genera -por fin- alguna clase de ilusión y queda en llamar y no llama, eso nos duele, lo juro, es más eso me destruye porque ni dan la oportunidad. O conocerlo y que tenga novia -obvio-. O ver al ex novio feliz con novia, porque me jode, sí me jode que este con la maluca esa, así yo ya no sienta absolutamente nada por él. O ver al ex -este es otro- y saber que no es una buena idea pero la traicionera soledad y la melancolía del pasado empiezan a manipular los sentimientos y llegan ‘los puede ser porque nos conocemos perfectamente’, ‘hemos madurado’ y otras incoherencias.Ser romántica y tener claro que el romanticismo de mi vida solo viene de las películas o de las historias de otros. Desilusionarme en las segundas citas porque me parecen sonsos. Saber que cada vez escojo con mayor rigurosidad porque ya he esperado tanto que ahora solo quiero algo que valga la espera. Esperar aunque no quiera esperar, creerme el discurso de que que linda mi risa o que soy diferente al resto, así me parezca patético. Conocer a uno que supera la segunda cita y no querer ir a la cuarta por pánico de que mi independencia y deliciosa soltería llegue a su fin. Suficiente tengo con los millones de “por qué tan guapa y soltera?”.Ya tengo bastante con lidiar con todo esto como para que los no solteros vengan a sumarme algo más. ¿Me quieren matar? No solo estas iniciativas generalmente resulta un fracaso sino que terminan siendo un atentando, contra mi y mi tranquilidad emocional, mis expectativas y en definitiva, mi vida. No quiero que me presenten a nadie ¿vale?
N A D I E. Es menos doloroso si de casualidad yo me caigo cuando voy caminando y él aparece de repente y me ayuda a levantar y nos enamoramos. Es más fácil que yo vaya pasando y el detenga su coche y me diga que apenas me vio sintió que era el amor de su vida y que nos casemos y resulta siendo el heredero de no sé qué reino. Para mi es mejor que en un evento social de trabajo él este y me toque ir a hacerle una entrevista por su cargo importante y famoso y delicioso y así lo fleche. Todo eso es más fácil. Lo espontaneo, lo natural, lo parecido a mi, no como esos te voy a presentar a alguien que no son más que una muerte -con bazuca- anunciada.