Es que ser soltera implica muchas cosas, entre esas sentir un vacío abrumador y confuso cuando voy en el metro y veo a una gordita nada agraciada, feliz besando a su novio guapo. Y me reclamo y pienso ‘okey, yo también tengo algo de sobre peso, pero si ella tiene novio, por qué carajos yo no?’ ¿no soy chévere? y la autoestima empieza en declive -otra vez.Suficiente tengo con conocer a algún tipo q
N A D I E. Es menos doloroso si de casualidad yo me caigo cuando voy caminando y él aparece de repente y me ayuda a levantar y nos enamoramos. Es más fácil que yo vaya pasando y el detenga su coche y me diga que apenas me vio sintió que era el amor de su vida y que nos casemos y resulta siendo el heredero de no sé qué reino. Para mi es mejor que en un evento social de trabajo él este y me toque ir a hacerle una entrevista por su cargo importante y famoso y delicioso y así lo fleche. Todo eso es más fácil. Lo espontaneo, lo natural, lo parecido a mi, no como esos te voy a presentar a alguien que no son más que una muerte -con bazuca- anunciada.
ue momentáneamente parece perfecto y entrar en el dramático debate interno de besarlo o no. Besarlo por querer besarlo y porque me da la gana de besarlo y porque me gusta besar. O no besarlo para que vuelva y aparezca y llame y esos juegos culos y todas las estupideces morales en las que nunca he creído. Además de lo del besito, estar soltera implica querer una noche de pasión porque hace mil y una noche no tengo y no poder hacerlo por las mismas razones del beso o por no tener que despertarme en una cama ajena sin saber qué demonios hacer. Por no querer abrir los ojos y mirarlo y decirme ‘qué hiciste estupidita, si algo querías que surgiera aquí, dalo por perdido’. Y por eso, entre vergüenza y rabia y reclamo conmigo misma querer salir de ahí sin que él se dé cuenta, y no entender cómo funciona ese edificio y ver a todo el vecindario mirando cómo parezco una roedora con los zapatos en la mano, el vestido sexy de la noche anterior, el maquillaje corrido y el, ‘sí, amanecí con alguien y tengo vergüenza’ en la frente.
Si no parecen razones suficientes para entender que ya bastante tengo con lidiar con mi valiente soltería, tengo más. Conocer al tipo que genera -por fin- alguna clase de ilusión y queda en llamar y no llama, eso nos duele, lo juro, es más eso me destruye porque ni dan la oportunidad. O conocerlo y que tenga novia -obvio-. O ver al ex novio feliz con novia, porque me jode, sí me jode que este con la maluca esa, así yo ya no sienta absolutamente nada por él. O ver al ex -este es otro- y saber que no es una buena idea pero la traicionera soledad y la melancolía del pasado empiezan a manipular los sentimientos y llegan ‘los puede ser porque nos conocemos perfectamente’, ‘hemos madurado’ y otras incoherencias.Ser romántica y tener claro que el romanticismo de mi vida solo viene de las películas o de las historias de otros. Desilusionarme en las segundas citas porque me parecen sonsos. Saber que cada vez escojo con mayor rigurosidad porque ya he esperado tanto que ahora solo quiero algo que valga la espera. Esperar aunque no quiera esperar, creerme el discurso de que que linda mi risa o que soy diferente al resto, así me parezca patético. Conocer a uno que supera la segunda cita y no querer ir a la cuarta por pánico de que mi independencia y deliciosa soltería llegue a su fin. Suficiente tengo con los millones de “por qué tan guapa y soltera?”.Ya tengo bastante con lidiar con todo esto como para que los no solteros vengan a sumarme algo más. ¿Me quieren matar? No solo estas iniciativas generalmente resulta un fracaso sino que terminan siendo un atentando, contra mi y mi tranquilidad emocional, mis expectativas y en definitiva, mi vida. No quiero que me presenten a nadie ¿vale?N A D I E. Es menos doloroso si de casualidad yo me caigo cuando voy caminando y él aparece de repente y me ayuda a levantar y nos enamoramos. Es más fácil que yo vaya pasando y el detenga su coche y me diga que apenas me vio sintió que era el amor de su vida y que nos casemos y resulta siendo el heredero de no sé qué reino. Para mi es mejor que en un evento social de trabajo él este y me toque ir a hacerle una entrevista por su cargo importante y famoso y delicioso y así lo fleche. Todo eso es más fácil. Lo espontaneo, lo natural, lo parecido a mi, no como esos te voy a presentar a alguien que no son más que una muerte -con bazuca- anunciada.
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