domingo, 12 de marzo de 2017

Esto es para vos que puedo asegurar que de vez en cuando te das un paseo por este lugar a ver si de pronto él también lo ha hecho. 
Empezaré por decirle señorita y sin ánimo de ofender que acá ni usted gana tanto ni yo pierdo tampoco. No suelo negar las situaciones y mucho menos mis actos, si, fui la otra y sin sentirme orgullosa lo digo con la tranquilidad que amerita el caso y con mi dignidad intacta. 
Te cuento; ya hace unos cuatro años que nos venimos frecuentando, donde los dos primeros era más mi interés en él que el de él en mi, en una semana tirábamos uno o dos días y peleabamos seis, lo quise, no sabes cuanto, era mi centro de todo, el único que me hacía temblar el suelo y hasta las piernas con tan sólo mirarme, me estremecía, ¡ JODER! me volvía loca. En la cama me amaestró a su gusto, y que bien que lo hizo. Sigo con la historia. 
Te cuento mi querida que antes de usted hubo varias que intentaron ocupar el lugar que usted ocupa ahora, y con la llegada de cada una nosotros nos separábamos, pero como era costumbre siempre volvíamos, hasta que llegó su turno y llegó para quedarse ; me dolió, me dolió en el ego, pues siempre me preguntaba que tenían ustedes que yo no tuviera. Con su llegada él me dejó una vez más como era de esperarse y una vez más como era de esperarse, volvió. 
Nunca fue mal hombre, y permitame decirle unas cuantas cosas de él dado el caso que no las conozca; el tipo está lleno de miedo, las agallas nunca las desarrolló y las Guevas no le sirven para más que ocupar un espacio en su ropa interior, es inmaduro a morir e indeciso hasta más no poder, un gran polvo, de los mejores que la vida me ha permitido disfrutar, se hace el macho indoloro y a la llegada de un posible contrincante saca su actor de telenovela mexicana con TODO el drama que trae el asunto. 
Pasados 2 años, acepté mi lugar en su vida, dejé de querer más que un polvo semanal y me busqué alguien más, murió de celos, otro le robó mi tiempo y mi interés y cambió, no sabes cuanto cambió, ahora era más su interés en mi que el mio en él, no sabes cuantas veces hablamos de que ya se había acabado, cuanto le tuve que explicar que el infiel era él, y cuantas veces que yo ya no era la misma que ya no lo quería, cuantas veces lo mandé a tus brazos por qué yo no lo quise recibir y luego de que se acabará mi otra relación cuantas veces lo volví a mandar a tus brazos por qué ya estaba agotado de estar en los míos. Dígame señorita por favor, que es lo que usted ha ganado que aún no lo entiendo, un hombre mentiroso (y no lo digo por mi experiencia pues si algo fue conmigo es sincero) con falta de carácter e incapaz de tomar una decisión. No se me engañe usted que suficiente con que él lo haga, y sin sonar prepotente créame que siempre va a estar ahí para mi, y no me mal entienda, el la ama, usted es la que llena al tipo, usted es la primera en todo, pero no la única. Así que le doy la razón, acá la que pierde soy yo, pierdo un tipo mediocre. Es suyo, siempre lo ha sido, permitale ser él, permitale proponerle cosas nuevas, permitale sufrir un poco que eso si que le gusta y no le vuelva a permitir engañarla. Yo me voy, es más hace más de un año que me fui, no del todo, pero lo hice, o si no pregúntele a él cuantas veces me a rogado que vuelva y cuantas veces ha muerto de ira al descubrir que en nuestra relación yo crecí inimaginablemente, y él se quedó en un polvo. Hasta luego señorita, sin ser más, yo me retiro.

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